Emprendimiento

La importancia del optimismo al momento de emprender

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Por Reggie Bradford, vicepresidente senior del ecosistema de Startup y Accelerator, Oracle Corporation.

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Crear tu propia compañía es un proceso emocionante, intenso, difícil y muchas veces da miedo. Por esto, en incontables ocasiones durante los primeros años, si no podemos ver el éxito, podemos llegar a ser muy pesimistas.

Es completamente cierto que cuando somos emprendedores nos enfrentamos a innumerables retos, pero si nos enfocamos demasiado en ellos perderemos el recurso más importante: el optimismo. 

Ser optimista, así como tener una buena idea, es clave para el éxito. Al momento de fundar una empresa, recaudar fondos, contratar empleados y buscar clientes, es fundamental transmitir el entusiasmo que proviene del optimismo a cada una de las personas con las que interactuamos pues éstas creerán en ti y en tu marca. Esa fuerza será lao que llame la atención y si no está ahí, si no crees en tu idea y potencial, no podrás atraerlos.

Si bien hoy en día trabajo en una de las compañías de tecnología más grandes del mundo, también estuve en la posición de emprendedor, por muchos años dediqué mi carrera a ser lo que mis colegas de Silicon Valley llaman “un emprendedor en serie”. Desde el momento en que realicé mi primera empresa, y en todas las que hice después, siempre vi el “vaso medio lleno” e hice todo lo que estuvo en mis manos para ver cada reto como una oportunidad.

Ahora bien, deben entender que me veo a mi mismo como un optimista pragmático. Al momento de emprender, tengo en cuenta que mi propia visión no debe cegarme. Para mí, es clave identificar los problemas que se puedan generar y tener claro cómo resolverlos. Así mismo, no genero demasiadas expectativas porque se puede volver víctima de ellas. Pero, sobre todas las cosas, deberás conservar ese optimismo contagioso con el que conseguirás que la gente crea en tu idea. Esta misma actitud, te ayudará a ser perseverante y superar los obstáculos que se puedan presentar.

Para mí, el optimismo debe ser un pilar en la cultura corporativa de la compañía, deberá formar parte del líder y, en consecuencia, deberá comunicarlo directamente a cada empleando creando una organización horizontal. 

Conforme la compañía crezca, se volverá más difícil mantener una cultura optimista

Cuando tenía mi propia compañía, me esforcé por utilizar cualquier canal de comunicación posible para que todo el mundo estuviese conectado y mantener a los empleados emocionados. Todo el mundo tenía una cuenta en Yammer y estábamos en contacto a toda hora. También, teníamos reuniones con todos los miembros de la compañía cada tres semanas. Para mantener el entusiasmo, llevé una campana a la oficina que el equipo de ventas utilizaba para anunciar cada vez que teníamos un nuevo cliente. Todo tenía como objetivo mantener el entusiasmo y el optimismo del equipo.  

Sin embargo, conforme la compañía crecía se volvió un reto mantener ese optimismo. En el momento en que una empresa llega a un tamaño y escala determinada, se vuelve necesario crear una serie de procesos. También, si comienzas a tener distintas sucursales y empleados en oficinas remotas, se vuelvo un reto mantener la cultura corporativa de manera intacta.

Ahora bien, esto no significa que se perderán los valores establecidos, solo tendrán que reforzarlos de formas diferentes. Siempre tendrás que poner dos o tres KPIs relacionados con la cultura empresarial, cosas en las que deben creer y por las cuales van a luchar.

No llegar demasiado alto en los máximos, y no llegar demasiado bajo en los mínimos

La tecnología sin duda puede ser un aliado en este proceso. No solo puede mantenerte conectado, sino que también puede ayudar a evaluar las oportunidades al basarse en datos. Tener la información al alcance de tus dedos es fantástico, y hoy en día, gracias a la nube, cualquier compañía puede adquirir las herramientas digitales necesarias para convertir su optimismo en un negocio sólido.

Hace muchos años, me dieron un consejo que aún sigo: no llegues demasiado alto en los máximos, y no llegues demasiado bajo en los mínimos. Los problemas a los que nos enfrentamos hoy en día no son tan graves cuando vemos el cuadro completo. La vida y los negocios son un maratón. En lo posible, rodéate de personas que sean mentores, que te apoyen y crean en ti. Y, por sobre todas las cosas, mantén el optimismo. 

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